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Reseña histórica Colegio Integrado del Carare

Cimitarra, Santander: 50 años (1970-2020)

Durante 50 años de servicio a la comunidad Cimitarreña e infinidad de metas cumplidas, sueños alcanzados y acontecimientos inolvidables, la historia CICA ha permitido forjar procesos de formación académica de alto rendimiento hacia las ciencias, las humanidades y la recreación. Por ejemplo, la formación en valores para la Paz, Derechos Humanos y ciudadanía, junto con  actitudes ecológicas y artísticas con el medio ambiente y la actividad deportiva así lo demuestran. De ahí que se repita con insistencia un lema donde los valores de siempre vivos, siempre verdes, siempre humanos, enaltezcan la cultura CICA. Precisamente, para conocer un poco sobre dicha historia institucional, se describirán sus cinco décadas de vida, desde la fundación hasta nuestros días, resaltando sus fortalezas como pilar educativo de la región y proporcionando datos relevantes que merecen estar en la memoria de todo aquel que fue, es y será parte del Colegio Integrado del Carare.

Antecedentes de la  fundación CICA

A finales de los años sesenta la educación en Colombia se implementa con métodos pedagógicos tradicionales, heredados de los procesos de industrialización europeos, con el fin de ser masificados y permitir ejercer el derecho a la educación por parte de la ciudadanía. De esta manera, en Colombia se aplicaron métodos de enseñanza mediada por estudiantes avanzados,  denominados  monitores,  y que eran influenciados por los sistemas de Bell y Lancaster. El método procedía en forma ordenada y reglamentada por una serie de pasos para enseñar a leer, escribir y contar. Se disponía de una serie de carteles o figuras impresas que marcaban los pasos a cumplir por todos y cada uno de los alumnos; una vez que se aprendía y memorizaba la primera, se podía pasar a la segunda y así sucesivamente. El aprendizaje de estos pasos se evaluaba de forma individual. A pesar de la aparente liberalidad del método, en realidad existían controles individualizados por parte de los monitores y además se destacaba el aprendizaje reglado y memorístico. Por su parte, los maestros debían no sólo orientar las clases, sino también organizar y coordinar todo lo referente a la actividad escolar e institucional, dotados de una inmensa vocación y un precario salario. Fue así como, sin ninguna normatividad vigente en esa época, funcionó la dirección de agrupaciones. Algunos maestros como Jerónimo Bravo León, Luis Guevara, Myriam Yolanda Lugo y Jorge Eliécer Ardila hicieron parte de dicha dirección; una forma de dirigir las instituciones educativas y gestionar su funcionamiento, apoyada sólo en los docentes.

Un ejemplo de ello fue la institución educativa más antigua de Cimitarra: la Escuela Urbana Antonia Santos. Dicha escuela funcionaba en las Instalaciones que hoy conocemos como CICA Primaria, antes de fusionarse con el Colegio. Para llegar a la institución existía un camino de herradura y su estructura solamente contaba con 3 aulas: el antiguo preescolar, el Aula Múltiple y el Salón de Televisión. Una Institución que fue creciendo paso a paso hasta llegar a ser la hermosa Sede B del Colegio Integrado del Carare. Fue en esta escuela donde se configuró el primer cargo de Directora, ocupado por la señora Briceida Villarreal, quien lo estuvo ejerciendo hasta el momento de fusionarse con el CICA. En 1969, Cimitarra sólo contaba con la educación primaria que se impartía en esta escuela, y los estudiantes egresados en su mayoría no continuaban con sus estudios de bachillerato, debido a factores familiares, socio-políticos o  económicos, que impedían el desplazamiento hacia otros territorios.

FUNDACIÓN DEL COLEGIO INTEGRADO DEL CARARE

Revisar la historia de lo que ha sido trae implícita la idea de lo fugaz. Quizás, en últimas, todo se componga de tiempo, de ahí el valor de la memoria cuya cortesía nos permite recrear con nostalgia el presente que fuimos. Recordar con emoción el origen y no desear nunca su término, nos convoca para celebrar juntos 50 años y esperamos, sin importar los desafíos venideros, poder cumplir muchos años más. Y es que, sumidos en una bruma sutil cuando no contradictoria, son múltiples los sucesos que en medio siglo se relegan al lugar donde habita el olvido; sin embargo, el olvido siempre será el título dado a los recuerdos perdidos, y precisamente en su búsqueda cobran sentido las siguientes palabras…

Década de los 70’s.

Todo comenzó un martes 24 de febrero de 1970, fecha oficial de la fundación del Colegio Integrado del Carare, cuyo nombre en primera instancia fue “Escuela vocacional de instrucción secundaria mixta”. El municipio de Cimitarra, buscando salir de las urgentes necesidades educativas de jóvenes y adultos, abrazó con esperanza la idea de una mujer: el pueblo necesitaba con apremio un colegio. Es de tal manera que La señora Gilma Castellanos vda. de Ramos (q.e.p.d), presidenta del Concejo Municipal en ese entonces, preside la fundación de la primera Escuela de instrucción secundaria con un grupo pequeño y mixto de 12 alumnos; primero se dictan las clases en su propia casa y luego en una de las casas del señor Don Manuel Mira, ubicada al frente del comando de la policía. Allí las clases eran impartidas por algunos soldados bachilleres del batallón Sucre, secundados por el profesor Jorge Santamaría. Meses después, la Escuela Vocacional se estableció en las edificaciones donde funcionaba el cuartel y comando militar frente al hospital, y se le asignó una partida para muebles y enseres. Cuando el colegio necesitó un rector para su aprobación, la señora Gilma Castellanos, encarga de la dirección del proyecto al bachiller y profesor Jerónimo Bravo León, quien se convierte en su primer rector. Don Jerónimo recibe así la semilla de la institución y tiene la fortuna de verla crecer, convirtiéndose en el segundo hogar de la población carareña. En 1972 se cambia la modalidad por la de Bachillerato Académico y el nombre por el cual se identifica actualmente: “Colegio Integrado del Carare”.

 El 20 de marzo de 1973, se registra ante la Secretaría de Educación con el número 072 como propiedad del Departamento de Santander, y en 1974 se aprueban los estudios para primero y segundo bachillerato, mediante resolución 10017. De igual forma, el 2 de mayo de 1976 fue aprobada la básica primaria mediante resolución 256.  El Colegio originalmente era para la educación Técnica Agropecuaria, pero en un principio se le dio sólo la licencia para la educación básica. Motivados por los logros obtenidos, se inicia la construcción de 5 aulas y un bloque para directivos, en los terrenos de propiedad del señor Nemesio Cortés en donde está ubicado nuestro Colegio desde entonces. Cabe destacar el gran trabajo de maestros muy comprometidos como: Pablo Emilio Pinto, María Isabel Reyes, Doris Gutiérrez y Leonor González de González. En 1977, el profesor Jerónimo Bravo León abandona el municipio y nombra como encargado de la rectoría del colegio al profesor Pablo Emilio Pinto.

En este mismo año, en Cimitarra también funcionaba el colegio de modalidad secundaria llamado “Parroquial la Candelaria”, con los grados de primero a cuarto bachillerato, de carácter oficial cuyo director era el párroco Rogelio Garzón Alfonso. Este centro educativo debido a su crisis económica solicita apoyo gubernamental, al cual le responden que: “el gobierno no puede sostener dos establecimientos de educación secundaria en ese municipio, y por tanto deberá fusionarse con el Colegio Integrado del Carare”. El rector encargado Pablo Emilio Pinto gestionó para que fuese nombrado un licenciado que asumiera en propiedad la rectoría del colegio. Fue entonces, en junio de 1978, cuando se consolidó la figura de rector a cargo del licenciado Jesús Antonio Ardila Caro. Serían a la postre 32 años de servicio a la comunidad educativa Cimitarreña, precursor de una nueva cultura donde se forjaban valores como el liderazgo, la disciplina y el altruismo. 

Para tratar el tema de la inevitable fusión de los dos colegios, se llevó a cabo una reunión en la casa parroquial con la asistencia del señor obispo de la diócesis de Barrancabermeja, el comandante de la brigada del ejército, la secretaría de educación, el delegado del MEN, el rector del CICA, los representantes de la asociación de padres de los dos colegios, y acordaron que el rector que asumiría el mando fuera el licenciado Jesús Antonio Ardila Caro y no el reverendo Rogelio Garzón, pues para él era más importante dedicarse a la parroquia. En el año de 1979, por orden de la Secretaría de Educación Departamental, se fusiona oficialmente nuestra institución con la sección secundaria del Colegio Parroquial La Candelaria; con esta fusión se traslada una planta de docentes y de estudiantes; el Colegio continúa en su ritmo de crecimiento y llegan más licenciados a ser  parte de esta historia. La  Secretaria de la Institución hasta 1979 fue la señora Domitila Sierra Pinto, siendo reemplazada por la Secretaria Luz Marina Fandiño quien estuvo en este cargo hasta 1980.

Década de los 80’s.

Para el año de 1980, el plantel cuenta con 15 docentes y 235 alumnos; se logra la aprobación de estudios de primero a sexto de bachillerato, mediante resolución número 21185 con fecha 19 de noviembre, y se gradúan los primeros bachilleres, ellos fueron: René Sabogal, Luz Fernández, Bertha Angarita, Ada Quintero, Martín Morales, Ismael González, Diego Cortés, Alicia Soto y Luis Arguello. En esta década la infraestructura física de la institución sigue extendiéndose: en 1981 se inician las obras de construcción para cinco aulas y el bloque para la parte directiva y administrativa. En ese mismo año es nombrada la Secretaria General de la Institución la Señora Beatriz Adriana Moreno, quien ha trabajado en la Institución hasta la fecha, por más de 39 años con un alto sentido de pertenencia.  En el año 1982 se edificó un bloque adicional de salones junto con el  laboratorio de Ciencias Naturales, gracias a auxilios otorgados por el Doctor Alfonso Gómez Gómez, Gobernador del Departamento de Santander.

Más adelante, con ayuda del batallón Rafael Reyes, docentes y padres de familia, liderados por el señor Antonio Gutiérrez, Julio Barrera,  doña Blanca Pardo y la señora Rosa Gómez, se construirían las aulas conocidas como “la Vereda” o “el Gallinero”, aulas que para llegar a su destino tocaba atravesar un caño. Posteriormente, la comunidad decide desviar los caños que atravesaban las instalaciones, y con la gestión de los diferentes estamentos se consigue la colaboración de una compañía petrolera para ello. Por otro lado, Una de las experiencias más recordadas por esos años fue la visita del presidente de la Nación, el señor Belisario Betancourt Cuartas (1982 -1986), ya que a su llegada el helicóptero en que se transportaba aterrizó en lo que era la cancha de la Institución (hoy el Estadio municipal), día significativo para la comunidad educativa que se encontraba en el plantel.

La visita del mandatario coincidía con el incremento del conflicto armado en la zona. Desde mediados de los años 80´s un componente vino a complejizar el panorama de la violencia en el país: el narcotráfico, y en los 90´s se consolidaba el paramilitarismo, volcando el conflicto hacia el aniquilamiento y la barbarie. Desafortunadamente, la educación se vio sometida a la lógica del conflicto armado, poniéndose en riesgo la vida de los estudiantes y docentes; la garantía del Derecho a la educación de miles de niños, niñas y jóvenes colombianos se vio afectada por los hechos violentos generados por los actores armados irregulares y su confrontación con las fuerzas del Estado; de igual manera, el derecho al trabajo de educadoras y educadores se vio vulnerado por estas acciones y la deserción escolar se agudizó. Al interior del Colegio Integrado del Carare algunos estudiantes desertaron del proceso escolar y varios docentes se vieron obligados a pedir traslado. A pesar de ello, la institución educativa no dejó de avanzar y crecer, implementando estrategias para superar los desafíos que se presentaban. Es así como en 1986 se abre la jornada de la tarde en la Institución, y ello requiere de nuevos docentes; éstos son contratados por el sistema de hora cátedra. A la fecha de 1988 la jornada de la tarde contaba con 117 estudiantes de grado sexto, séptimo y octavo. En 1989 la jornada se amplía hasta el noveno grado.

Para finales de los 80´s y principios de los 90´s el área de Ciencias Sociales realizó una serie de salidas pedagógicas con los estudiantes del grado noveno, acompañados ya fuera con el coordinador u otros docentes, donde se recorrieron sitios históricos, turísticos, religiosos y recreativos, dentro de los departamentos de Boyacá y Cundinamarca. Experiencias significativas entre museos, santuarios, universidades y mucha naturaleza.

Década de los 90’s.

En 1990 es nombrado capellán del Colegio el Párroco Luis Carlos Arbeláez Castaño. Al año siguiente, el colegio tenía un total de 560 estudiantes y la jornada de la tarde funcionaba hasta el undécimo grado. En ese año tras una visita de supervisión, se aprobaron todos los niveles. También se nombró a la socióloga Gloria Inés Giraldo como consejera del Colegio, siendo ella en el municipio la Madre superiora de la comunidad de religiosas “Jesús María”. Ya en 1992, por la iniciativa de la hermana consejera y la colaboración de Cecilia Vélez Velásquez, compositora antioqueña (música y letra), y acompañamiento de José Ardila, nace el himno del colegio… OH COLEGIO INTEGRADO QUE AMAMOS CON LA FUERZA DE LA JUVENTUD…

 En la promoción CICA del año 1992 se obtiene la distinción Andrés Bello, como reconocimiento al estudiante de undécimo grado Uries Cardona Ovalle por su alto desempeño en las pruebas ICFES, lo cual llena a la institución de profundo orgullo y motiva a la comunidad educativa a seguir trabajando con tesón y compromiso. Actualmente, el señor Uries Cardona,  licenciado en matemáticas de la Universidad Industrial de Santander, se desempeña como rector de la institución educativa San Gabriel Arcángel en Bello-Antioquia.

En 1993 el Colegio Integrado del Carare obtiene la Concesión en Comodato de las primeras cinco hectáreas de lo que hoy conocemos como la Granja Ecológica CICA, bajo la administración del Gobernador Juan Carlos Duarte y del alcalde Orlando García Rincón, mediante Escritura Pública de la Notaría 3ª de Bucaramanga. Los primeros docentes de la granja fueron Marco Julio Duque y la docente María Inés Ariza. Por otra parte, en 1994 son nombrados los maestros que se encontraban trabajando por hora cátedra en la Institución, premio a la dedicación y esfuerzo de su labor docente. En esta década el Colegio continuó creciendo a un ritmo acelerado, al punto que hubo la necesidad de aumentar el área administrativa y fueron nombrados más funcionarios para la institución tales como secretarias, secretaria de biblioteca y funcionario de portería con apoyo de la Alcaldía Municipal. Por esta razón se avala la construcción del edificio administrativo, en donde funciona actualmente la oficina de la  Rectoría, la biblioteca y las aulas del segundo piso.

En 1995 se celebran las “Bodas de Plata” con bombos y platillos; los sucesos de esos 25 años de la Institución educativa se comparten mediante el diseño de una revista y se engalanan con actos culturales y deportivos, contando con la presencia de la Universidad de Antioquia, la Universidad Industrial de Santander, Ecopetrol, la Cámara de Comercio de Puerto Berrío, invitados especiales de Barrancabermeja y conferencistas.  Otra de las experiencias significativas de esta década tiene que ver con la conformación del grupo Scout: Los estudiantes del colegio, dirigidos por la profesora Cecilia García Galeano, recrean en sus prácticas el respeto por la naturaleza, el conservacionismo y el servicio comunitario, promoviendo valores como el honor, la solidaridad y la valentía que tanto caracterizan al escultismo.

Ya en 1997, el equipo de fútbol del CICA se consagra campeón en los juegos intercolegiados realizados en Puerto Parra. Ese mismo año un grupo de estudiantes son promocionados con el título de bachilleres agropecuarios, con certificado de aptitud profesional del SENA, y al año siguiente el Colegio obtiene la aprobación de la Secretaría de Educación Departamental, según Resolución 0519 del 14 de Octubre de 1998, del Bachillerato Técnico Especialidad Agropecuaria y su primera promoción para este mismo año fue de 20 estudiantes. En el año 2000 con Resolución 17125 se aprueba la Modalidad Técnica con Especialidad Comercial, siendo la primera promoción de esta especialidad de 28 estudiantes. 

Década 2001 – 2010

El inicio de esta década trae sucesos muy importantes para el desarrollo de nuestra institución, ya que con Resolución #12435 de 2001, en el mandato del Gobernador Jorge Gómez Villamizar y por disposición del Departamento, las Instituciones Educativas del municipio de Cimitarra: la Escuela Urbana Antonia Santos y la Escuela Claudina Thévenet, se fusionan con el Colegio Integrado del Carare; el crecimiento masivo del colegio es inevitable. En el 2002, bajo la administración del Ingeniero Herman Rodríguez Guerrero, se construye el edificio “nuevo” de dos plantas, con diez aulas, sala de docentes, cafetería de docentes y laboratorios de ciencias, permitiendo optimizar los espacios del Colegio con el fin de prestar un mejor servicio.

En el año 2005 se celebran los 35 años de funcionamiento del colegio con muestras culturales y deportivas. El detalle más especial lo recibe la institución de parte de la Asamblea Departamental de Santander al ser condecorado con la “Orden Luis Carlos Galán Sarmiento”, con resolución 077 del 2005. En este mismo año se creó un grupo de baile con unos estudiantes de noveno grado, que se convertiría en el famoso grupo de danzas “Huellas del Carare”, dirigido por las docentes María Victoria Pilonieta y Josefina Peñaloza a partir del 2007. Participando en diferentes eventos a nivel municipal y regional, como en la Aguada, Landázuri, Vélez etc., dejaron siempre el nombre del colegio en alto, brillando por sus coreografías de pasillos, guabinas y bambucos; por su coordinación, ritmo y elegancia, todo engalanado en hermosos trajes confeccionados por las mismas docentes. En el año 2010, “Huellas del Carare” obtuvo el 4° puesto en el Concurso Nacional de Danza Folclórica en el Socorro-Santander, destacándose por su baile el Bambuco: “Tambores del Pacandé”.

A partir del año 2006 se consolida la idea de empezar a articular la Educación Básica y Media con la Educación Superior con entidades como el SENA, la UIS y la UNAB; tarea que empezó a dar sus frutos en el año 2007 y que continúa consolidándose como proyecto de vida del educando y desarrollo para la región. Al siguiente año, la Institución Educativa es acreditada, mediante la Resolución 07076 del 07 de Julio de 2008, para otorgar títulos de Bachiller Académico, Técnico Agropecuario y Técnico Comercial, en el programa de Articulación SENA – MEN, a través de convenios, para la asesoría de los procesos de formación profesional en la educación media técnica.

A mediados de esta década, un grupo de docentes (Miguel García,  Daniel López, Guillermo Barón, Héctor Fabio Canaria y Gustavo Negrete), inquietos por la formación musical de los estudiantes, conforman la Banda Marcial CICA, con el apoyo de la Administración Municipal y el Concejo de Cimitarra. En un principio contaba con liras, cornetas, tambores, bombos y bastones, para aproximadamente 60 estudiantes. Su primera presentación fue en un cumpleaños del colegio en la Casa de la Cultura y de ahí en adelante participaron de eventos municipales y eran invitados a ceremonias especiales del Batallón Rafael Reyes. Con el tiempo, debido también al esfuerzo y apoyo de los Padres de Familia, se fueron adquiriendo los uniformes y más instrumentos, tales como trompetas, percusión latina, congas, timbales y guacharacas. En el 2008, bajo la dirección del Profesor Milton Olave Rueda, la banda del Colegio Integrado del Carare tuvo gran recepción por parte del público y recibía halagos por todo el territorio donde se presentase.  En el 2009 la Banda Músico Marcial del Colegio participó en el X Concurso Nacional de Bandas Marciales Musicales en el municipio de Puente Nacional-Santander y obtuvo el Tercer Puesto en la Categoría Juvenil Tradicional. Hoy en día la banda sigue siendo un orgullo, y no porque sea numerosa, gane premios o toque excelente, lo cual también es un orgullo, sino porque es el resultado de una idea que se forjó con pasión y esfuerzo conjunto, y que demuestra que para lograr las cosas, sólo se necesita tener ganas.

Para el 2009 se pone en funcionamiento la jornada nocturna en el colegio integrado del Carare, a través de la implementación de los ciclos lectivos especiales integrados (CLEI). Inicialmente se estableció como una modalidad para personas adultas o desmovilizadas de los grupos paramilitares que tenían influencia en la región. Durante el primer año, la jornada nocturna fue dirigida por la profesora Luz Dary Durán; desde el 2010 hasta el 2015 por la profesora Cecilia García, y desde el 2016 hasta el 2019 por el profesor Juan Carlos Sierra. Actualmente la modalidad se denomina “jóvenes y adultos”, ya que se abrió la posibilidad para los jóvenes menores de edad que hayan estado desescolarizados al menos dos años. 

En el 2010 se realizó una apoteósica celebración de los 40 años: CICA “Construyendo Futuro”, con un monumental pastel de cumpleaños que se compartió con toda la comunidad educativa en una actividad lúdica realizada en las instalaciones del colegio. También, como parte de la celebración, en la plaza de toros del municipio, y ante una multitud de espectadores, se llevó a cabo la revista coreográfica del famoso baile Waka-Waka, con participación de toda la comunidad educativa, estudiantes, padres de familia, ex alumnos, docentes, administrativos y directivos. En fin, un festejo para la posteridad organizado por el área de Educación Física, con el apoyo del señor rector y de todos los estamentos de la institución.

Década 2011 – 2020

En el 2010, luego del cumpleaños número 40 de la institución, el rector Jesús Antonio Ardila Caro decide pensionarse y dar por terminada su misión como directivo del CICA. Como funcionario dejó una profunda huella en el colegio y es recordado por la comunidad educativa y la población carareña como excelente ser humano, entregado en cuerpo y alma a su trabajo en procura del mejoramiento de la calidad de vida de los estudiantes a través de la educación. Luego de una espera por saber quién sería el nuevo rector, la secretaría del departamento de  Santander nombra al profesor de química Nelson Orlando Carrasco como rector CICA. De esta manera, en el año 2011, en el periodo del Rector Nelson Orlando Carrasco, y con apoyo del Gobernador Horacio Serpa Uribe y en cooperación con Fedegán, se consolida el Comodato del terreno dado para la Granja Experimental CICA, acuerdo firmado el 30 de diciembre de 2011, lo cual fortaleció en gran medida a la Institución y la modalidad Agropecuaria. Además, se obtuvieron en este mismo año 50 equipos de cómputo asignados por la Secretaría de Educación del Departamento, y se realizaron obras de mejoramiento de la planta física y se dio inicio a la formación de jardines internos. 

En el año 2012  se forma una Banda Sinfónica con los estudiantes del Colegio y en coordinación con la Casa de la Cultura, con instrumentos como violines, requintos, guitarras, trompetas, dirigidos por el profesor Jorge Vasante  y los docentes de la Institución. En este mismo año, el Magíster en Educación, Pedro Forero Romero, atendiendo a la convocatoria de traslados de la Secretaría de Educación Departamental, decide vincularse como rector a este gran proyecto CICA, en aras de aportar a la transformación de la calidad educativa de niños y jóvenes Cimitarreños.

En el año 2013, el ICFES clasifica al colegio en la Categoría ALTO y se esperan mejores logros junto con la colaboración de la comunidad educativa, trabajando en equipo para dividir las tareas y multiplicar los resultados. Debido a este estimulo el colegio abraza el proyecto “leer es mi cuento”, como una plataforma para generar amor hacia la lectura y se lanza a la implementación de nuevas metodologías que conduzcan no sólo a leer un texto, sino a comprender su contenido. Entre representaciones teatrales, estudiantes y maestros, motivan la llegada del Plan Semilla, cuyos libros expandirán los horizontes y harán del plan lector un factor primordial de la educación Cimitarreña.

En el año 2014 el colegio obtiene el Primer Puesto, en la Primera Feria Pedagógica de la provincia de Vélez- Santander, como especial reconocimiento a la experiencia inspiradora de los docentes de primaria, focalizados en el programa Todos a Aprender del MEN. Se inicia también la construcción de un nuevo edificio de dos pisos en la Sede B de la Institución (antes Escuela Urbana Antonia Santos)  donde funciona la primaria y el preescolar, el cual es terminado a finales del 2014 e inaugurado con la presencia del Gobernador de Santander Richard Aguilar Villa y por el Alcalde Samuel Soto Carreño.

En el 2016 la Banda Músico Marcial del Colegio participa en el Primer encuentro de Bandas Musicales en Puerto Parra (Santander). De igual manera el Colegio participa en el XXI Congreso Internacional de Informática Educativa en Chile  y en el Congreso Mundial de Juventudes Científicas en Perú, con la participación de algunos estudiantes de la Institución y bajo la dirección de la docente Luz Neida Leal Acevedo con el Proyecto “Los Exploradores del Saber”. Este proyecto tiene un reconocimiento internacional con la experiencia “las TIC en el aula una ruta escolar”,  y Computadores Para Educar hace entrega de  50 tablets  para el Colegio.

En esta década el deporte también se hace presente, sobre todo con la conformación de la selección CICA de voleibol. Dirigidos por el profesor Albert Jiménez, los estudiantes participan en torneos municipales,  departamentales y nacionales. Son campeones municipales en los años 2017, 2018 y 2019; campeones zonales regionales en los juegos “supérate con el deporte” desde el año 2013 al 2019 y subcampeones a nivel provincial en los mismos años. En 2017 son campeones en el torneo nacional de voleibol Cisneros (Antioquia) y subcampeones en el torneo nacional disputado en Vélez en 2018. Cabe destacar que el estudiante activo de 11E perteneciente a la selección CICA, Edgar Aceros Córdoba, fue convocado por la selección santandereana de voleibol. Y actualmente el exalumno CICA Darwin Carrillo es integrante activo de dicha selección.

Entre la variedad de acciones pedagógicas, otro aspecto también a resaltar en lo que va de esta década son los proyectos de embellecimiento y confort al interior de la sede A del colegio. Ya es una costumbre que los estudiantes de undécimo grado, mientras cursan sus estudios académicos, trabajen paralelamente en proyectos extracurriculares con el fin de dejar su huella en la infraestructura del colegio. Estas actividades han sido lideradas por el profesor de matemáticas Albert Jiménez desde el 2006 con el apoyo de la comunidad educativa. Todo comenzó con el mejoramiento de los muros internos del colegio (Prom 2006). Luego la creación de las escaleras de acceso a la cancha cubierta “Paso a Paso construyendo futuro” y construcción de sillas (Prom 2007). Posteriormente se da inicio a la ampliación de las zonas verdes (Promociones 2008 al 2011). Acto seguido, se construye la Fuente ecológica (Prom 2012) y las sillas ecológicas por parte de los grados décimos en 2013. Al año siguiente, con la colaboración de los directores de grupo y los grados séptimos se construye la Plazoleta “La Unión” (2014). La promoción 2015 le entrega al colegio el llamado “Parque de la Cordialidad”. La promoción 2016 forja el esperado Parque temático. Por su parte, la promoción 2017 inaugura la Tarima “hacia los Sueños”. Por último, la promoción 2018 le obsequia al colegio la  Plazoleta Dirous. Es así como la comunidad educativa del colegio integrado del Carare ha entendido que, antes que esperar a que otro traiga las flores, uno mismo planta su propio jardín y decora su propia alma. De la mano de los jardines y las construcciones, el área de educación artística ha compartido colores, trazos y figuras, adornando los muros con el talento estudiantil.

Siguiendo con la Academia, el Colegio Integrado del Carare se ha caracterizado por resaltar en las semanas culturales los proyectos y enfoques de los profesores para acercarse a la ciencia de una manera didáctica e invitando a la comunidad Carareña a participar de las actividades institucionales. Es así como a mediados de esta década, se gestiona la creación del semillero de investigación en el Colegio Integrado del Carare, obedeciendo a principios y valores profesionales para el fortalecimiento de las competencias investigativas que permitan la construcción de nuevos conocimientos. El semillero de investigación DEAA – CICA, presenta líneas de investigación y profundización en: Desarrollo Rural, Ecología,  Ambiente y Agricultura. El semillero cuenta con el aval institucional del CICA y está inscrito ante la RedColsi “Red Colombiana de Semilleros de Investigación”, a partir del año 2018. Allí tendrá la posibilidad de participar en cualquier evento organizado desde la RedColsi a nivel Departamental.

Nuestro colegio también organiza las “ECOFERIAS”, que son encuentros de diferentes comunidades educativas y demás visitantes, para conocer los diferentes proyectos de las áreas ambientales, agrícolas, pecuarios y comerciales. Proyectos que se socializan en la granja Agro-Ecológica Experimental CICA. También se realiza la “ECOFERIA KIDS”, dirigida solo para niños menores de 10 años de edad. La socialización de los proyectos de investigación es otro fuerte del proceso investigativo en el Colegio. Así pues, involucrar a los jóvenes estudiantes en el desarrollo del método científico y la generación de actitudes pro ambientales ha sido el reto cumplido en la institución educativa. El logo del semillero DEAA-CICA es Bety-Toon: su figura representa una lombriz cuyo trabajo constante mejora nuestros suelos y le aporta nutrientes; y su nombre está inspirado en la señora, Secretaria General, Beatriz Adriana Moreno.

Hasta la fecha, en la vigencia del semillero de investigación, el colegio ha sido representado por estudiantes de décimo y undécimo grado en múltiples foros y congresos sobre biodiversidad, huella ecológica y medio ambiente, participando como asistentes, ponentes y panelistas en estos eventos de divulgación científica, a nivel nacional e internacional. Una muestra de ello, fue la participación internacional del profesor Daniel Alejandro González y el estudiante Camilo Chía como PONENTE POSTER en el XXII Congreso Latinoamericano de la Ciencia del Suelo y VII Simposio de Innovaciones Educativas en la Enseñanza de la Ciencia del Suelo, el 09 de Octubre de 2019, organizado por la sociedad latinoamericana de la ciencia del suelo en Montevideo (Uruguay). Experiencia altamente significativa, que contó con el apoyo del señor  Rector Pedro Forero Romero y la colaboración de algunos docentes.

Este mismo espíritu científico, que impulsa la investigación como pilar fundamental, permitió que desde el colegio, entre 2017 y 2019, se llevara a cabo la organización de eventos, foros y cursos, con presencia de reconocidos académicos y estudiosos de la ciencia, que sin duda afianzaron las bases de la educación en estas áreas del conocimiento. Consecuencia de toda esta producción académica e intelectual, y gracias a la escritura de artículos científicos tanto por parte de estudiantes como docentes, el Colegio Integrado del Carare en el año 2019 y 2020 fue premiado y reconocido a nivel regional como una institución generadora de conciencia ambiental y precursora de una generación de jóvenes naturalistas. En este acercamiento de los jóvenes hacia las dinámicas de producción textual, algunos docentes iniciaron la labor de enseñar el uso de los estándares de calidad en la investigación, propio de las revistas especializadas, e incluso varios artículos fueron publicados  a nivel regional en el ISER o la UNIPAZ, destacándose entre ellos: 1) “Lombricultura: proyecto pedagógico para buenas prácticas ecológicas para la conservación de nuestro planeta, en la granja experimental CICA, Cimitarra – Santander”. 2) “Cultura ambiental del manejo de residuos sólidos con el uso de las 3R (reducir, reutilizar, reciclar) para la implementación de prácticas eco-pedagógicas en el Colegio Integrado del Carare”. 3) “Modelo diagnóstico de transferencia sobre conductas pro-ambientales en el CICA para la construcción de una cultura de paz y  valores sobre la no- violencia en el municipio de Cimitarra-Santander”. 4) “El problema ambiental como problema público: percepciones desde la educación ambiental en los espacios públicos (zonas verdes) de la Institución Educativa CICA”.

Teniendo en cuenta lo anterior, desde el proyecto SANTANDER BIO, desarrollado entre la Universidad UNIPAZ y la Gobernación de Santander, la comunidad educativa CICA, por su masiva participación y desarrollo de procesos de investigación, recibió formación en el Diplomado en Gestión Ambiental y Huella Ecológica, y se le hizo entrega de Artefactos de Energías Limpias a las respectivas Sedes (A y B) del Colegio. Además, a principios de este año 2020, desde una Convocatoria PRAE, realizada entre la Gobernación de Santander y Corporación Autónoma de Santander CAS, y bajo la dirección del magíster en educación ambiental Jhon Alexander Gómez y el candidato  PHD en educación Daniel Alejandro González, la institución educativa es declarada ganadora del premio “Aula Ecológica” del proyecto ambiental escolar (PRAE Nos Une), ocupando el primer puesto. Un premio que llega de manera muy especial en el cumpleaños número 50 de la institución educativa CICA y que demuestra que la investigación es la mejor opción.

Otro gran proyecto se llevó a cabo en el año 2019 dirigido por las docentes de la Modalidad Comercial. La “Primera Feria Empresarial CICA”, contó con la participación de la comunidad educativa, empresas del sector productivo, del sector financiero y de nuestro aliado estratégico el SENA, impactando positivamente en los jóvenes gracias al espíritu de Emprendimiento demostrado en los proyectos expuestos y al talento de los estudiantes que participaron en la actividad cultural.

En los postreros años de esta década, desde la rectoría del señor Pedro Forero Romero se ha resaltado la investigación y el emprendimiento, como ventanas a las nuevas propuestas educativas de innovación y desarrollo de la región, en la medida que los procesos de aprendizaje se fortalecen en la clasificación de datos que permiten el diagnóstico y reconocimiento del territorio local. De esta manera, la educación para el  desarrollo sostenible se ha convertido en eje fundamental para el futuro de la educación Carareña.  Una población que cada vez más crece y se desplaza, necesita de una institución que, ante los retos venideros, también progrese y se modernice. En el 2019 se le realiza mantenimiento a 19 aulas y se avanza en el proceso de construcción de 12 más, una batería sanitaria y un comedor estudiantil. A la fecha, la institución educativa cuenta con un total de 1.951 estudiantes en primaria y bachillerato, 80 docentes, 6 directivos docentes y 9 funcionarios administrativos. Su misión y visión se comprometen con la formación en valores del proyecto de vida del educando, orientado en todo momento hacia la comunidad, a través de proyectos significativos agropecuarios, ecológicos, humanistas e incluyentes que la impacten.

Ya en pleno 2020, año especial y conmemorativo para la institución, un virus cambia el curso de la historia. A finales de Marzo el gobierno nacional decreta estado de emergencia por la presencia del COVID-19 en el país. Esto lleva a la suspensión de clases en todos los colegios de la nación. Dentro del territorio de Cimitarra, la mayoría de los padres de familia llevan a sus hijos al campo para protección del contagio y como paliativo económico, dado el cierre de muchas actividades comerciales y productivas durante el primer semestre del 2020. Una vez se da inicio a un plan de contingencia educativo y se reanudan las clases por medio de la virtualidad: Academia en casa – Mediada a través de las TIC, los profesores preparan actividades para que los estudiantes estudien desde su hogar, utilizando internet (WhatsApp, Zoom, Meet, Classroom, Jitsi Meet, plataforma del CICA, plataforma Norma Clic, YouTube, correos electrónicos) o a través de guías que pueden ser reclamadas en la fotocopiadora del colegio. Sin embargo, el declive de la economía por esta emergencia sanitaria y la falta de conectividad de los estudiantes ha hecho muy difícil garantizar la educación virtual y en algunos casos se ha tornado casi imposible. No obstante, profesores, directivos y administrativos, se han mostrado prestos a colaborar de la mejor manera en lo que pueden, tratando de solventar las dificultades y presentando todas las actividades pertinentes según el calendario escolar.

Aún en tiempos difíciles y de crisis profundas, el Colegio Integrado del Carare, siempre vivo, siempre verde, se llena de energía para celebrar su aniversario… Cincuenta años que dignifican toda una vida consagrada a servir a la comunidad, enseñando caminos de virtud, libertad y respeto ante las diferencias. Hoy sus estudiantes, razón de ser de sus espacios, a la distancia lo recuerdan, y aunque sólo han pasado pocos meses, ya sienten la nostalgia de aquellos que se han alejado de un gran amigo y han sido desterrados del lugar donde eran felices. Los estudiantes y sus maestros ya quieren recorrer de nuevo el suelo gris de su humilde suelo y sentir otra vez en sus aulas ese amor que espanta vicios y aniquila miedos. Felices 50 años Colegio Integrado del Carare, tu maravillosa huella en la comunidad educativa Cimitarreña siempre permanecerá indeleble. Las futuras generaciones, aún sin saberlo, tienen desde ya un cupo en nuestra institución educativa y experimentarán un pasaje digno y confortable en el florecimiento de la vida.

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